Neuropatía diabética y sus síntomas

Como todo diabético, debes de haber oído sobre la neuropatía diabética, pero ¿sabes qué es realmente? Hoy te lo explicaremos.

Cuando se nos diagnostica de diabetes, nos enteramos de diversas complicaciones que pueden contraer con un mal control de la diabetes. Una de estas es la neuropatía diabética, de la cual te estaremos hablando hoy.

Descripción

Este es un tipo de daño en los nervios que puede aparecer si es que padeces de diabetes. Cuando mantienes tu vida con una diabetes mal controlada o con un nivel alto de glucosa durante un largo periodo de tiempo, se puede dañar los nervios del cuerpo. Suele afectar con frecuencia los nervios de las piernas y los pies.

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Dependiendo del tipo de nervio afectado, los síntomas de la neuropatía diabética pueden variar. Pueden ser desde dolor y entumecimiento de las piernas y los pies hasta problemas en el sistema digestivo, el tracto urinario, los vasos sanguíneos y el corazón.

Síntomas

Existen cuatro tipos principales de neuropatías diabéticas, de las cuales podemos encontrar distintos síntomas. Entre ellos tenemos:

1.- Neuropatía periférica

2.- Neuropatía autonómica

3.- Neuropatía radiculoplexopatía

4.- Mononeuropatía

  • Entumecimiento y capacidad reducida para sentir dolor o percibir cambios de temperatura;

  • Sensación de hormigueo o ardor

  • Dolores o calambres agudos

  • Mayor sensibilidad al tacto (para algunas personas, incluso el contacto con las sábanas puede resultar doloroso)

  • Debilidad muscular

  • pérdida de reflejos, especialmente en el tobillo;

  • pérdida del equilibrio y la coordinación;

  • Problemas serios en los pies, como úlceras, infecciones, y dolor en los huesos y las articulaciones

  • Ausencia de síntomas de nivel bajo de glucosa en la sangre (hipoglucemia asintomática)

  • Problemas en la vejiga, entre ellos infecciones en el tracto urinario o retención o incontinencia de orina.

  • Estreñimiento, diarrea incontrolable o ambas

  • Vaciamiento lento del estómago.

  • Dificultad para tragar

  • Aumento o disminución del sudor

  • Problemas para controlar la temperatura corporal

  • Cambios en la forma en que tus ojos se adaptan a la luz o a la oscuridad

  • Aumento de la frecuencia cardíaca cuando estás en reposo

  • Disfunción eréctil

  • Sequedad vaginal

  • Disminución de la respuesta sexual

  • Dolor severo en una cadera y muslo o glúteo que ocurre un día o más

  • Debilidad y encogimiento de los músculos del muslo con el tiempo

  • Dificultad para levantarte luego de estar sentado

  • Hinchazón abdominal si el abdomen se ve afectado

  • Pérdida de peso

  • La pantorrilla o el pie

  • La espalda baja o la pelvis

  • La parte frontal del muslo

  • El pecho o el abdomen

  • Dificultad para enfocar

  • Visión doble

  • Dolor detrás de uno de los ojos

  • Parálisis en uno de los lados del rostro (parálisis de Bell)

Recuerda siempre consultar con tu médico si tienes de alguna duda con alguna complicación. Si tienes algunos de los síntomas mencionados habla con tu médico. Pon primero tu salud ante cualquier cosa y mantén una vida saludable.

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